El problema real: escribir en inglés en el entorno profesional
Si tu empresa trabaja con clientes, proveedores o socios internacionales, los correos electrónicos en inglés son una herramienta de comunicación diaria. Pero hay un dato que conviene tener sobre la mesa: solo 1 de cada 5 españoles es capaz de escribir en inglés sin errores. El 80% restante comete fallos que, en un contexto profesional, pueden dañar la imagen de la empresa.
No se trata solo de errores gramaticales menores. Los problemas más frecuentes son errores de ortografía, uso de lenguaje informal en comunicaciones formales y puntuación incorrecta. Son fallos que el receptor detecta de inmediato y que transmiten una imagen de poca profesionalidad, independientemente de lo bueno que sea el producto o servicio que ofrezcas.
Además, el 65% de los españoles que afirman hablar inglés se defienden mejor por escrito que de forma oral. Aun así, solo el 19% sería capaz de redactar textos escritos sin errores, y ese porcentaje baja todavía más cuando hablamos específicamente de emails en registro formal. Es decir: saben el idioma, pero no dominan el estilo ni las convenciones del inglés profesional escrito.
Como responsable de RRHH o de formación, esto te afecta directamente. Cada email que sale de tu empresa en un inglés deficiente es una oportunidad perdida, o peor, un mensaje que genera desconfianza.
Por qué el email en inglés tiene sus propias reglas
Muchos profesionales asumen que escribir un email en inglés es básicamente traducir lo que escribirían en español. Ese es precisamente el error de partida. El inglés profesional escrito tiene sus propias convenciones de estructura, tono y formalidad que no son un reflejo directo del castellano.
En inglés, el protocolo del correo electrónico formal está bastante estandarizado. Hay fórmulas concretas que se usan en determinados contextos, y desviarse de ellas sin querer puede sonar rudo, demasiado informal o simplemente extraño para un hablante nativo. El problema no es solo la gramática: es el registro.
Estructura de un email profesional en inglés
Un correo electrónico en inglés bien redactado se compone de cuatro partes fundamentales: el saludo, el cuerpo del mensaje, el agradecimiento y la despedida. A continuación te explicamos cómo abordar cada una de ellas correctamente.
El saludo
El saludo marca el tono de todo el correo. La elección depende del grado de confianza con el destinatario.
Si ya tienes una relación establecida con la persona, puedes usar el nombre de pila: "Dear John,". Si es un contacto nuevo o desconocido, lo correcto es usar el apellido con el tratamiento correspondiente: "Dear Mr Smith," o "Dear Ms Johnson,". En el caso de no conocer el nombre del destinatario, la fórmula tradicional es "Dear Sir or Madam,", aunque en contextos más modernos también se acepta "To whom it may concern,".
Un error muy habitual entre hablantes no nativos es empezar con un simple "Hello" o incluso "Hi" en correos formales. En algunos contextos puede ser aceptable, pero en comunicaciones B2B con nuevos contactos, es mejor optar por el formato clásico.
El cuerpo del mensaje
El cuerpo es la parte central del email y donde se concentra la información relevante. Aquí es fundamental ser claro, ordenado y conciso. El inglés profesional valora la brevedad: una idea por frase, párrafos cortos y estructura lógica.
Para abrir el cuerpo del mensaje, algunas fórmulas habituales son:
- "I am writing in reference to..."
- "I am writing regarding..."
- "I wanted to follow up on..."
- "I am contacting you to..."
Evita las frases largas y las construcciones pasivas innecesarias. Y sobre todo, evita calcos directos del español: estructuras como "I take the liberty to write you" o "I hope this email finds you well" repetido hasta el aburrimiento pueden sonar forzadas o genéricas.
El agradecimiento
Antes de la despedida, es habitual incluir una frase de agradecimiento. Es una norma de cortesía que el inglés profesional mantiene de forma bastante consistente. Algunas opciones:
- "Thank you for your time."
- "Thank you for your consideration."
- "I appreciate your prompt response."
Esta parte es breve, pero omitirla puede percibirse como brusquedad, especialmente en culturas anglosajonas donde la cortesía formal escrita está muy asentada.
La despedida
La despedida debe ser coherente con el saludo que has elegido. Si el correo es formal, la despedida también debe serlo. Las opciones más comunes son:
- Formal: "Yours sincerely," (cuando conoces el nombre del destinatario) / "Yours faithfully," (cuando no lo conoces)
- Semiformal: "Kind regards," / "Best regards,"
- Informal: "Best wishes," / "Regards,"
El error más frecuente aquí es mezclar registros: usar "Hi John" al inicio y "Yours faithfully" al final, o al revés. La coherencia entre saludo y despedida es un indicador claro de dominio del idioma.
Los errores más comunes que cometen los profesionales españoles
Más allá de la estructura, hay una serie de errores recurrentes que aparecen en los emails en inglés de profesionales con un nivel intermedio del idioma. Identificarlos es el primer paso para corregirlos.
Mezcla de registros
Alternar un tono formal con expresiones coloquiales dentro del mismo correo es uno de los fallos más frecuentes. Ocurre cuando el profesional no tiene claro cuál es el registro adecuado para cada situación.
Puntuación incorrecta
El inglés tiene sus propias normas de puntuación y no siempre coinciden con las del español. Por ejemplo, en inglés no se pone signo de exclamación o interrogación al inicio de la frase, y el uso de la coma tiene reglas distintas. Estos errores, aunque parecen menores, acumulan una impresión de descuido.
Traducciones literales
Traducir expresiones del español de forma literal produce frases que son gramaticalmente correctas pero suenan extrañas o artificiales en inglés. El dominio del idioma no es solo conocer las palabras: es saber cómo se combinan de forma natural en cada contexto.
Falta de concisión
Los emails en inglés tienden a ser más directos y concisos que en español. Los párrafos largos, las explicaciones redundantes o los preámbulos innecesarios dificultan la lectura y pueden transmitir falta de claridad de ideas.
Qué puedes hacer desde RRHH o formación
Si en tu empresa hay equipos que mantienen comunicación regular en inglés, escrito u oral, la formación específica en comunicación profesional en inglés es una inversión con retorno claro y medible. No se trata de un curso genérico de inglés, sino de formación orientada a las necesidades reales del puesto: redacción de emails, negociación, presentaciones, reuniones.
La diferencia entre un profesional que escribe emails correctos en inglés y uno que no lo hace no es solo de imagen. Es de resultados: respuestas más rápidas, relaciones más fluidas, menos malentendidos y mayor confianza por parte de los interlocutores internacionales.
Desde el departamento de formación, tienes la posibilidad de detectar ese gap y cubrirlo con programas adaptados a los perfiles y niveles de cada equipo. El inglés de negocios tiene unas particularidades que la formación generalista no siempre aborda con suficiente profundidad.
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En tuSpeaking diseñamos programas de formación en inglés, francés, alemán y otros idiomas específicamente para empresas. La formación se adapta al nivel, al sector y a los objetivos reales de cada equipo, con seguimiento del progreso y resultados medibles.
Si quieres que los profesionales de tu empresa escriban emails en inglés con soltura, sin errores y con el registro adecuado, podemos ayudarte a estructurar ese plan de formación.
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